Soy una artista multidisciplinar, arquitecta y profesional de la cultura cuyo trabajo tiende un puente entre lo personal y lo colectivo a través de la fotografía, el arte socialmente comprometido y la arquitectura. Mi práctica artística abarca la fotografía analógica, las técnicas de cuarto oscuro, los métodos de impresión alternativos, la escultura y el arte de instalación. Mis estudios de arquitectura han moldeado mi capacidad para interpretar entornos y comunidades, lo que me ha llevado hacia la arquitectura social y ha influido en mi enfoque artístico a la hora de trabajar con grupos marginados.
Mi trabajo dio un giro significativo cuando cofundé Sada Movement, una iniciativa artística centrada en replantear el enfoque sociopolítico del arte en Palestina. A través de Sada, exploramos nuevas formas de archivar la historia mediante el arte, haciéndola accesible a las comunidades marginadas e involucrándolas a través de talleres. Realizamos exposiciones en espacios poco convencionales y en las calles, haciendo hincapié en la participación a escala comunitaria.
Las colaboraciones han sido fundamentales en mi práctica. Entre ellas, cabe destacar el uso de fibras de cactus secas junto con Roba Alfraouna para reflexionar sobre la transformación de la aldea palestina de Lifta y la recuperación de los espacios abandonados por parte de la naturaleza. Junto con Hanin Ismail, realicé un mapa del cementerio de Ma’amila antes de su demolición. Durante la residencia artística «Sounds of Places», desarrollé el «Cremisan Herbarium» junto con Sofia Lambro, documentando las plantas del valle.
Los talleres siguen siendo un pilar fundamental de mi práctica. La impresión con cianotipia utilizando plantas, el archivo del entorno y un taller de linograbado con tinta natural a base de arcilla, en colaboración con diferentes artistas locales, son solo algunos ejemplos. En la Fundación Al Ma’mal, con mi rol de responsable de programas, creé programas educativos que exploraban nuevas formas de enseñanza y enfoques interdisciplinares de las artes, colaborando con artistas locales y adaptando los planes de estudio a cada lugar concreto.
Actualmente, mi trabajo está vinculado a las tierras de mi familia en Jericó, donde estoy creando una residencia artística. Utilizando hojas de plátano, fibras de palma y frutos caídos, transformo materiales naturales en recursos sostenibles para la fabricación de papel y el grabado, reflejando la sostenibilidad medioambiental y preservando la tierra a través del arte.