Fábrica abierta de creación analógica
Pere IV, 345 08020 Barcelona

Lugar: Homesession, C/ Creu dels Molers, 15 local 08004 Barcelona
Visitas:
27/03/20 16:00 - 20:00
28/03/20 16:00 - 20:00
Finissage: (Charla y presentación por Emily Thomas): 28/03/20 - 18:00

POSPUESTO: In the Melting Pot

por Emily Thomas

Con propósito de su exhibición In the Melting Pot, Emily Thomas presentará una serie de esculturas abstractas y pinturas de pared tridimensionales producidas durante su residencia artística en La Escocesa. La exhibición mostrará su investigación sobre la fábricas creativas y los desarrollos urbanos en El Poblenou y otros barrios postindustriales localizados dentro de Barcelona. Los elementos históricos, culturales y sociales de estos lugares son reflejados en las formas contrastantes , los colores y la materialidad de sus edificios y chimeneas. A través de un proceso de abstracción y metamorfosis, Emily ha aplicado este concepto en su trabajo escultural para reflejar el siempre cambiante sentido de lugar en estos barrios.

Emily Thomas (1996, Reino Unido) se graduó en el 2018 de la Chelsea College of Arts, Londres, con licenciatura en bellas artes. Recientemente ha completado residencias en Soulangh Cultural Park (Taiwan) y Glogauair (Berlín), la cual llevó a su intercambio internacional con La Escocesa aquí en Barcelona.

www.ethomasart.com
Instagram: @emilythomas2102
Facebook: @ethomasart


In the Melting Pot
Texto por Enric Puig Punyet, Director La Escocesa

In the Melting Pot es una expresión inglesa que refiere la indeterminación, el resultado inesperado de implicar diversos ingredientes en una misma cocción, incorporarlos todos en una misma olla a fuego vivo en donde se revuelven, se derriten y resuelven fusionándose en un guiso uniforme o resistiéndose a neutralizarse entre sí. La homogeneidad del sabor final no solo pende del número y origen de los ingredientes, sino también de cómo se aplica la cocción y cuánto se aplica quien la lleva a cabo.
La patente metáfora política no escapó al lenguaje cotidiano, que quiso ver también en «the melting pot», especialmente en el contexto norteamericano de principios del siglo veinte, la expresión del crisol de culturas que ahí se cocía y la ingenua esperanza, típica de los procesos coloniales de aculturación, de su conciliación sin pugna. El deseo de integración, de síntesis dialéctica en la convivencia de orígenes diversos, esconde siempre en mayor o menor grado un afán de subyugación, neutralización de los sabores particulares en favor de una futura amalgama esperada.
Emily Thomas es originaria de Somerset, un condado rural del suroeste de Inglaterra. Como observadora externa, ajena a las mutaciones y los ritmos de las grandes ciudades, quedó fascinada en su paso por Londres y Berlín por cómo las arquitecturas industriales se ven envueltas por procesos de gentrificación, muy a menudo acelerados por las repercusiones conscientes o inconscientes que ocasiona la acción de agentes artísticos locales.
Cuando Emily se instaló el pasado mes de enero en La Escocesa, antigua fábrica textil del Poblenou reconvertida en centro de creación, conectó en seguida el reducto industrial de la zona con los apuntes que había estado esbozando en otras ciudades. Hoy, el antiguo barrio industrial barcelonés es un hervidero en donde ingredientes dispares, provenientes de distintos sedimentos históricos y de proyecciones urbanísticas contradictorias, se derriten a sabiendas de que algo ahí se está cociendo. Se revuelven entre sí, además, con incredulidad. Como otra más de las repercusiones del presentismo, no hay en la mescolanza de Poblenou un gran entusiasmo instalado en ningún proyecto compartido. No hay futuro efectivo como tampoco hay pasado afectivo. La poderosa herencia sindical de un obrerismo obsoleto queda fosilizada como un reducto de lógicas superadas, patrimonializadas mediante el símbolo recurrente de chimeneas inmaculadas que informan al visitante dónde actuaron ayer las industrias y hoy, en apariencia, han dejado de ser fuente de conflicto.
La ausencia del porvenir y la museización del pasado son dos actos de una misma función, cuya escenografía expresa estéticamente el bienestar que siempre ofrece un caldo homogéneo: las nuevas economías y tecnologías se envuelven de espacios asépticos de coworking, gafas de realidad aumentada e impresoras que excretan brillantes cupcakes. Se envuelven de acciones artísticas amables que acomodan al visitante desvinculado en un escenario complaciente, inmediatamente placentero. Calles peatonales y parques decorativos recorren los suelos del antiguo Manchester catalán donde hoy se erigen, por encima de todo lo demás, esas chimeneas esterilizadas que contienen y reprimen el pasado. Pero, bajo la superficie, el barrio sangra a herida abierta, supura el pasado agonizante que nada puede obstruir completamente, rezuma de nuevo con cada deshaucio, con cada sometimiento laboral de la nueva economía colaborativa a los nietos desmemoriados de sindicalistas pretéritos.
En In the Melting Pot, Emily Thomas explora con una sutil ironía las formas contradictorias en las que arte y arquitectura se dan la mano para albergar o denunciar esta realidad. Sus piezas escultóricas incorporan materiales encontrados con madera degradable, orgánica, viviente— mimetizan y arremeten contra la arquitectura industrial como cacerola, como contenedor de múltiples ingredientes en la pugna de una cocción indeterminada. En la obra Catalan Manchester, una chimenea recuperada, limpiada y museizada se erige como símbolo identificable del pasado estático al que no volver, junto a la cual se mezclan las capas visibilizadas con las invisibilizadas. A su alrededor, otras piezas escultóricas exploran las mismas contradicciones desde otros escenarios: baldosas rotas del edificio Walden 7, emplazado donde antes hubo una antigua fábrica, ejemplifican el fracaso de los proyectos utópicos que pretendían resolver la tensión entre conflictos individuales y sociales; collages heterotópicos de distintos formatos ponen el foco en la aparente integración urbanística entre nuevas y antiguas formas arquitectónicas, que evitan la tensión irresuelta que nunca deja de habitar bajo la superficie, la tensión irresuelta que deja siempre abierta la más pura indeterminación, in the melting pot.

Fábrica abierta de creación analógica
Pere IV, 345 08020 Barcelona